“La universidad tiene la gran responsabilidad de ser institución en salida, como nos pide el papa Francisco, salida que por la naturaleza de nuestra condición tiene que ser a las periferias de la cultura para entrar en relación con el pensamiento dominante, ofreciendo unas ciencias pensadas desde un diálogo fecundo entre las disciplinas particulares, la filosofía y la teología”, ha explicado Daniel Sada, rector de la Universidad Francisco de Vitoria, durante la ceremonia de entrega de premios.
“Estos premios, de alta calidad científica, tienen como objetivo también generar una red de investigadores y profesores que realmente puedan hacer avanzar la construcción de esta gran catedral que queremos ofrecer al mundo de unas ciencias repensadas desde una cosmovisión cristiana que salgan al encuentro y dialoguen con la cultura actual”, ha añadido el rector de la UFV.
La ceremonia ha estado presidida por el cardenal Luis Francisco Ladaria Ferrer, S.J., prefecto emérito del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y también ha participado el Padre Federico Lombardi, S.I., presidente de la Fundación vaticana Joseph Ratzinger Benedicto XVI.
El cardenal Ladaria repasó los trabajos premiados en las categorías de investigación y docencia en esta sexta edición de los Premios Razón Abierta y ha recordado que es la primera vez que se otorgan estos premios después de que su inspirador, Joseph Ratzinger Benedicto XVI falleciera. “Mi deseo es que su espíritu continúe vivo y operante en las dos instituciones que conceden este premio y en tantas otras instituciones académicas y profesores que se encuentran en sintonía con las inquietudes y los deseos que han dado lugar a esta iniciativa por muchos años” ha concluido el prefecto emérito del Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Por su parte, el Padre Lombardi, quien reconoció que “con demasiada frecuencia se analizan de forma aislada las distintas disciplinas”, si bien “no existe un campo del conocimiento humano que no se pueda abrir al horizonte de búsqueda más allá de la razón”.
Lombardi, en un balance sobre las seis ediciones del Premio Razón Abierta destacó los “brillantes” resultados de los trabajos ganadores y ha agradecido a la Universidad Francisco de Vitoria, sus autoridades académicas y otras personas que han contribuido al éxito del premio que implica “un proceso de selección riguroso que involucra la revisión de numerosos trabajos de investigación de diversas disciplinas”, explicó el presidente de la Fundación Ratzinger.
Una característica de los premios Razón Abierta es su sección de docencia, puesto que “busca promover programas educativos que fomenten la apertura intelectual desde la escuela hasta la universidad”.
Asimismo, el hecho de que se lleve a cabo en Roma, tiene como propósito de fortalecer la participación de instituciones académicas romanas y de este modo se asegura una participación internacional, ya que, asegura, “el Premio Razón Abierta se ha vuelto cada vez más universal y su mensaje es ampliamente aceptado en la comunidad académica, como parte del legado fecundo y duradero de Benedicto XVI”, ha concluido.
El Premio Razón Abierta, un premio internacional
Los Premios Razón Abierta reconocen con 100.000 € (divididos en cuatro premios de 25.000 €) a aquellos investigadores y profesores universitarios que dialogan desde su ciencia con la filosofía y/o teología. En esta edición han participado académicos de 15 países, 63 instituciones y/o universidades con postulaciones en 4 idiomas. El jurado internacional formado por el Padre Federico Lombardi, Daniel Sada, Stefano Zamagni, Marta Bertolaso, Rafael Vicuña y Javier Mª Prades ha valorado “la calidad académica, la originalidad y especialmente la contribución al diálogo interdisciplinario entre las diversas áreas de conocimiento con las humanidades”, ha explicado María Lacalle, directora del Instituto Razón Abierta de la Universidad Francisco de Vitoria.
Los ganadores de la VI Edición son:
Puedes ver un vídeo con todos los proyectos en este enlace.
En la categoría de Investigación:
• Anna Rowlands (profesora de la Universidad de Durham), por su trabajo “Towards a politics of communion catholic social teaching in dark times”. Su investigación se centra en la tradición magisterial de la Enseñanza Social Católica. Su libro representa una década de investigación y ofrece un análisis detenido y coherente de la evolución de la tradición papal de enseñanza social en interacción con los cambios en la sociedad, la política, la economía y la cultura durante los últimos 150 años. Examina los fundamentos antropológicos y epistemológicos subyacentes en esta tradición y su relevancia para los desafíos socio-políticos contemporáneos. El libro establece un diálogo entre las encíclicas sociales papales y destacados pensadores católicos laicos, como Joseph Pieper, Simone Weil y Charles Taylor. También explora la relación entre la enseñanza social católica y la ecología integral, abriendo nuevas perspectivas sobre el trabajo, la tierra y los cuerpos. Este libro se distingue por su enfoque riguroso y su contribución a los debates actuales en filosofía, teoría social y economía moral, promoviendo una forma comprometida e integrada de “razón abierta”.