El trabajo parte del marco que propone la Agenda 2030 y el ODS 4, orientado a garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad. La Agenda 2030 es un plan de acción global adoptado por la ONU en 2015 que busca un desarrollo sostenible a nivel mundial. Y la ODS 4 es el cuarto de los 17 objetivos de la Agenda 2030, y se enfoca específicamente en la educación con el principal objetivo de asegurar que todos los niños, jóvenes y adultos tengan acceso a una educación de calidad, desde la primera infancia hasta la formación profesional y el aprendizaje a lo largo de la vida.
Desde este enfoque, los autores subrayan la necesidad de que los planes de estudio incorporen competencias, habilidades y valores que impulsen una formación ética y sostenible. La educación superior, en este contexto, no se limita a la transmisión de conocimientos, sino que busca que el estudiante crezca en todas sus dimensiones y pueda implicarse activamente en la construcción de un futuro orientado al bien común.
La formación integral se presenta, así como el elemento central de una universidad que acompaña a la persona en su desarrollo intelectual, profesional y humano, facilitando que alcance la plenitud personal.