“Meninas Madrid Gallery”, apoyada por el programa municipal ‘Todo está en Madrid’ y la Asociación Nacional del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex), tiene como objetivo principal dinamizar la economía local y fomentar el turismo de compras y moda en Madrid. Durante la presentación de la exposición, la delegada de Economía, Innovación y Hacienda, Engracia Hidalgo, subrayó el “tremendo valor cultural y social” del proyecto y su impacto en el tejido comercial y hostelero de la ciudad. La delegada destacó el evento como una oportunidad para que los ciudadanos redescubran Madrid a través de una intervención artística de gran impacto visual.
La iniciativa reúne a artistas, personalidades y estudiantes, quienes han reinterpretado las figuras de las meninas con un enfoque inclusivo y temáticas sociales. Además de la menina de la UFV, esta edición presenta esculturas en homenaje a personas con síndrome de Down, en colaboración con el Colegio Gaudem, y una menina elaborada con plásticos reciclados de las costas españolas, ambas reflejando una fuerte conciencia social y medioambiental.
Las meninas se exhiben en lugares icónicos como Gran Vía, la plaza del Callao y el Templo de Debod, así como en otros puntos clave de los distritos de Centro, Chamartín, Chamberí, Moncloa-Aravaca y Salamanca, consolidando esta exposición como un referente de arte urbano en la capital. Entre los participantes destacan figuras como Hombres G, Chenoa, Susanna Griso y la chef Cristina Oria, quienes han dejado su huella en la muestra con sus propias versiones de la figura velazqueña.
Cuando termine la exposición, las esculturas serán subastadas, y el 80 % de los fondos recaudados se destinará a causas benéficas, en una iniciativa que ha conseguido en sus seis ediciones previas más de un millón de euros para apoyar proyectos de impacto social, desde la atención a la infancia hasta la promoción de la igualdad en el deporte.
La participación de los estudiantes del Grado en Bellas Artes y Diseño de la UFV en “Meninas Madrid Gallery” no solo les permite formar parte de un proyecto artístico de gran envergadura, sino que les ofrece la oportunidad de conectar el arte con causas sociales, explorando cómo el arte urbano puede ser una herramienta de cambio y sensibilización en el espacio público. La ubicación permanente de la menina en el Mercado de La Paz refuerza este mensaje, convirtiéndose en un símbolo de buenas prácticas y ética para el entorno comercial del mercado.