El Alzheimer representa entre el 60 y el 70% de los casos de demencia a nivel mundial y afecta a más de 50 millones de personas, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En este contexto, los investigadores decidieron estudiar si existían diferencias en la microbiota intestinal asociadas específicamente al gen APOE4, conocido por aumentar significativamente el riesgo de Alzheimer.
“Queríamos comprobar si era posible identificar señales tempranas relacionadas con el APOE4 en adultos sanos y jóvenes, teniendo en cuenta las evidencias recientes que vinculan la microbiota intestinal con la salud cerebral”, explica Carlo Bressa, investigador del Instituto de Investigaciones Biosanitarias de la UFV y coautor principal del estudio.
El análisis incluyó a 77 adultos sanos, de entre 18 y 48 años, con estilos de vida cuidadosamente controlados y genotipados para el gen APOE. Los resultados más llamativos mostraron que los portadores del alelo APOE4 tenían una reducción considerable –hasta cinco veces menor– de bacterias del género Megamonas y también una disminución significativa del grupo bacteriano Eubacterium brachy, ambos implicados en la extracción energética y la regulación del tejido graso corporal.
Mar Larrosa, investigadora principal del estudio en la Universidad Complutense de Madrid, señala: “Estas diferencias microbiológicas podrían reflejar adaptaciones metabólicas tempranas relacionadas con el riesgo genético de Alzheimer, que aparecen mucho antes de que existan síntomas o alteraciones cerebrales detectables”.