La Navidad se asocia con momentos a la alegría, el reencuentro y las celebraciones constantes. Sin embargo, para muchas personas estas fechas también suponen momentos de dolor emocional, conectar con heridas del pasado, idealizaciones y tensiones familiares.
De hecho, la Organización Mundial de la Salud advierte de que los periodos festivos pueden intensificar el estrés emocional y los sentimientos de soledad, especialmente en personas con cargas familiares, duelos recientes o dificultades económicas (OMS).
Consciente de esta realidad, la Elena Arderius, psicóloga y Directora de Programas de Salud Mental de la Consulta de Psicología en Universidad Francisco de Vitoria ofrece algunas claves para cuidar la salud mental durante las fiestas y vivirlas con mayor calma y gobierno emocional. “La presión por cumplir con una idea idealizada de felicidad, armonía o éxito puede generar ansiedad y frustración”, explica Elena Arderius. “Es importante recordar que no existe una Navidad perfecta, ni una familia perfecta, sino experiencias reales que conviene acoger con flexibilidad y comprensión”.



