Evaluar el dolor de un niño no siempre es sencillo, especialmente cuando su edad o situación clínica dificulta expresar qué siente. Mejorar esa evaluación y trasladar la evidencia científica a la práctica asistencial es el objetivo de dos investigaciones de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) presentadas en Brasil por Sara Solana Blanco, profesora del Grado en Enfermería, y Sonsoles Hernández, vicedecana de Relaciones Institucionales y Prácticas y profesora del mismo grado.

Uno de los trabajos obtuvo el segundo premio en su categoría en el I Congreso Internacional de Humanización de los Cuidados en Dolor Pediátrico, celebrado en la Universidade Federal de São Carlos (UFSCar).
El problema tiene una especial relevancia clínica. La International Association for the Study of Pain (IASP) advierte de que el dolor en niños y adolescentes continúa siendo infrarreconocido e infratratado y subraya la importancia de utilizar métodos de evaluación adaptados a la edad, el desarrollo y la capacidad de comunicación de cada paciente.
“El dolor, pese a los avances científicos, sigue estando infravalorado y subtratado, con consecuencias directas sobre la morbilidad, la calidad de vida y el sufrimiento evitable de los pacientes. Esta realidad es especialmente acusada en poblaciones vulnerables como la infancia, donde la dificultad para comunicar verbalmente el malestar favorece su infravaloración y su tratamiento”, explica Sonsoles Hernández.
Dos investigaciones para comprender mejor el dolor infantil
Las profesoras de la UFV presentaron dos trabajos que abordan el dolor pediátrico desde perspectivas complementarias.
Uno de ellos analiza la relación entre los niveles de cortisol y la prematuridad mediante el Cold Pressor Test (CPT), una prueba utilizada para estudiar la respuesta al dolor provocado por frío. La investigación, presentada por Sonsoles Hernández, recibió el segundo premio en su categoría.
El segundo trabajo profundiza en el abordaje no farmacológico del dolor pediátrico, mediante intervenciones que pueden complementar otras estrategias terapéuticas y ayudar a adaptar la atención a las necesidades de cada paciente.
Ambos proyectos parten de una misma cuestión clínica: comprender mejor cómo se manifiesta el dolor para favorecer decisiones asistenciales fundamentadas. En neonatos, niños pequeños o pacientes con dificultades de comunicación, esa valoración exige integrar diferentes señales clínicas y conductuales para interpretar lo que el paciente no siempre puede expresar verbalmente.
“Este reconocimiento en Brasil refuerza el valor de una investigación orientada a mejorar la vida de los pacientes pediátricos y sus familias. Desde la UFV trabajamos para formar profesionales de Enfermería capaces de unir rigor científico y competencia técnica con una mirada profundamente humana del cuidado, especialmente en contextos tan delicados como el dolor pediátrico”, señala Sara Solana Blanco.
De la evidencia científica a la práctica clínica
Antes del congreso, las profesoras de la UFV participaron en la Universidade de São Paulo (USP), en Ribeirão Preto, en la capacitación internacional Implementação de evidências científicas para o manejo da dor neonatal e pediátrica na prática clínica.
La formación abordó la evaluación del dolor neonatal y pediátrico, el análisis de casos y el empleo de herramientas adaptadas a distintos perfiles de pacientes, con especial atención a cómo trasladar el conocimiento científico a la toma de decisiones clínicas.
Esta transferencia entre investigación y práctica constituye uno de los principales retos del abordaje del dolor infantil. La generación de evidencia adquiere verdadero valor asistencial cuando puede incorporarse a la valoración del paciente y ayudar al profesional a decidir cómo actuar ante una situación concreta.
Una red internacional de 15 universidades
La participación de la UFV se desarrolla en el marco de HUPEDCARE (Higher Education as a Driver in the Humanisation of Pediatric Pain Care), un proyecto internacional financiado por la Unión Europea que reúne a 15 universidades de Europa, América y África.
La iniciativa trabaja para avanzar en la humanización del cuidado del dolor pediátrico a través de la investigación, la formación de futuros profesionales sanitarios y el intercambio de conocimiento entre instituciones de distintos países.
El congreso de São Carlos constituyó uno de los espacios de encuentro de esta red. Junto al I Congreso Internacional de Humanización de los Cuidados en Dolor Pediátrico se celebraron el II Congreso Brasileño de Dolor Infantil y Cuidados Paliativos Pediátricos y el II Simposio de Tecnologías en Salud Infantil.
Para la UFV, participar en una red de estas características permite contrastar investigaciones, compartir metodologías e incorporar conocimiento internacional a la formación de los futuros profesionales de Enfermería.
De la investigación al aula
La participación de profesoras del Grado en Enfermería en proyectos internacionales permite trasladar al aula problemas clínicos reales y mostrar a los estudiantes cómo una pregunta de investigación puede acabar modificando la manera de evaluar y atender a un paciente.
En el caso del dolor pediátrico, ese aprendizaje exige integrar conocimiento científico, observación, interpretación y capacidad de decisión ante situaciones en las que el paciente no siempre puede expresar con palabras lo que siente.
Esta aproximación conecta con el modelo formativo de la UFV, que sitúa a la persona en el centro del ejercicio profesional y busca formar profesionales capaces de aplicar la evidencia científica con criterio. En Enfermería, significa convertir el conocimiento en decisiones clínicas ajustadas a la singularidad de cada paciente y, especialmente en la infancia, aprender también a interpretar aquello que el niño no siempre puede decir.


