El acto comenzó con la presentación de la mesa presidencial, seguida de las palabras de bienvenida de la decana de la Facultad de Ciencias Experimentales, Maite Iglesias Badiola, quien invitó a los alumnos a mirar el camino recorrido desde su llegada a la universidad y a reconocer el valor de la comunidad construida a lo largo de estos años.
En su intervención, la decana puso de relieve la experiencia universitaria como un proceso compartido, marcado por el esfuerzo, la exigencia y el acompañamiento mutuo: “Hemos creado un entramado de familia UFV, desde la entrega, la apertura, el trabajo duro, el reconocimiento recíproco y la humildad”.
Una familia —subrayó— que no se entiende solo como un espacio de convivencia, sino como un lugar donde se aprende a sostenerse unos a otros: “La familia nos compromete personal, social, profesional y moralmente, y nos compromete también a sostenernos, a apoyarnos unos a otros y a caminar juntos”.
La decana destacó que este modo de entender la universidad forma parte de la identidad de la UFV y deja una huella que acompaña a los alumnos más allá de su etapa académica: “La Universidad forma ya parte de vuestra historia, lo mismo que vosotros formáis parte de la historia de la Universidad”.
Finalmente, quiso reconocer de manera explícita el papel de las familias y de los profesores en el camino recorrido por los graduados, recordando que el logro alcanzado es fruto de un esfuerzo compartido y de una comunidad que ha sabido acompañar, exigir y cuidar a lo largo de todo el proceso formativo.