La estudiante de Ingeniería valora que su paso por la Universidad Francisco de Vitoria le ha permitido crecer tanto en competencias técnicas como en habilidades personales y éticas. Considera que la UFV le ha ofrecido un entorno donde la exigencia académica va acompañada de un acompañamiento cercano para desarrollar una mirada crítica, responsable y profundamente humana ante los retos del futuro. En su experiencia, el entrenamiento constante y la búsqueda de soluciones eficientes han sido claves para comprender la ingeniería como un campo que transforma realidades.
Actualmente, y como parte del premio, ya forma parte del equipo de Proyectos Transversales y Comunicación de Sostenibilidad en CaixaBank, oportunidad que le está permitiendo aplicar lo aprendido y desarrollar una visión más global del mundo empresarial. Además, cuenta con un programa de mentoring personalizado en Microsoft que le está ayudando a identificar nuevas metas profesionales y a descubrir en qué áreas puede aportar más valor.
Apasionada por el pensamiento crítico que le ha aportado la ingeniería, Ana Álvarez apuesta por un futuro en el que la tecnología esté al servicio del desarrollo integral de las personas. Reconoce que aún quedan desafíos pendientes en la incorporación de la mujer a los sectores STEM, pero se muestra convencida de que cada vez son más los prejuicios que desaparecen y más las jóvenes que se sienten llamadas a abrirse camino en la ciencia y la innovación.
Su trayectoria se ha convertido ya en una inspiración para futuras estudiantes que desean aportar talento, creatividad y vocación de servicio a un ámbito clave para el progreso social.